lunes, 2 de febrero de 2009

Y así renací

Me he equivocado. Llevo mucho tiempo equivocada de bando, errando con prepotencia. He creído ser la señora de las palabras cuando en realidad ellas son mis dueñas. Controlan mi mente para crear, y yo siempre les he dado carta blanca en el asunto.
Ahora quieren hacerme un favor y me han colocado aquí. Estoy segura que han sido ellas. Yo no tengo un ángel de la guarda, ni un solo dios. Tengo millones, que han dado carta blanca a su utilización para cualquier fin. Ellas conocían mis intenciones antes de escribirlas, y por eso algunas se negaron a salir de mi mente que las conoce y clasifica.
Esta vez, en la calma, sólo una ha gritado: ¡Destruye!
Los que quizá lean esto se preguntarán qué es eso que he de destruir, por qué fue esa palabra tan oscura y llena de malos augurios la que apareció. Incluso hasta pueden estar asombrados de que le hiciera caso. Mi única contraargumentación es que es tan necesario como parece.
En mi caso, o destruyo o no puedo construir una vida nueva. Ese es el gran favor que van a hacerme, permitirme dejar plasmado mi ser anterior. ¿Qué sentido tendría si no dejara testimonio?

Érase una vez Cuatro letrAs que no pOdían ponerSe de acuerdo y formaron el…


caos.

(Del lat. chaos, y este del gr. χάος, abertura).

1. m. Estado amorfo e indefinido que se supone anterior a la ordenación del cosmos.
2. m. Confusión, desorden.
3. m. Fís. y Mat. Comportamiento aparentemente errático e impredecible de algunos sistemas dinámicos, aunque su formulación matemática sea en principio determinista.

1 comentario:

Koopa dijo...

La teoría del caos es TAN atractiva...

Y sale en Jurassic Park!