miércoles, 11 de junio de 2008

Pijama

Quiero pasarme la vida metida en esta tela holgada y dulce que me acompaña. Aquí dentro no me siento ni gorda ni delgada, soy yo cómoda y feliz. Me gustaría poder salir así a la calle, no tener que quitármelo ni para lavarlo porque siempre esté limpio. Con una camiseta cualquiera, desgastada y ancha y los mismos pantalones, es como llevar la casa a cuestas.

Me siento caracol con mi caparazón del que no quiero salir. Cuando salgo de casa soy vulnerable, pero vuelvo y todo está bien. Bienestar y alivio.

martes, 10 de junio de 2008

Gilipollas

Hay veces que tengo decepciones por gilipollas... pero cariño, contigo llevo el cartel pegado a mi pecho todo el tiempo.

viernes, 6 de junio de 2008

Uno, dos, tres... (I)

La venda tenía el tacto del terciopelo. Si hubiera cerrado los ojos sin más no habría podido sentirme tan segura en un ambiente más relajado.

- Para abrir tu regalo sólo has de esperar que cuente hasta tres y estiras de la cinta para acercar el paquete hacia ti.
- ¿Y si lo estiro antes?
- No encontrarás nada, cariño, porque aún no lo he atado.
- ¿Es eso o un truco para que no estire antes de tiempo?
- Bueno, piensa lo que quieras...
- ¡Va, cuenta!

Uno...
...dos...
...¡tres!

Busqué el agradable tacto y estiré. Una cajita cayó en mi regazo. Desaté la venda y abrí el envoltorio burdeos. Dentro había un pequeño corazón de peluche.

- Te amo, cariño. ¡Qué tres segundos tan largos me has hecho pasar!

Silencio por un poeta muerto

"La poesía es la última religión que nos queda. Si hay un juicio final, será ante ella".

Ayer jueves 5 de junio, en horas de la noche, falleció a los 69 años el poeta venezolano Eugenio Montejo, quien había sido hospitalizado desde la semana pasada en el Centro Policlínico Valencia, de la capital del estado Carabobo, donde se encontraba en terapia intensiva a causa de un cáncer en el estómago que lo aquejaba desde hacía varios meses.

Nacido en Caracas en 1938, se caracterizó por la rica gama textual y el gran dominio de las formas, constituyéndose en un gran representante de la poesía suramericana. Publicó, entre otros, los poemarios Élegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982), Alfabeto del mundo (1986), Adiós al siglo XX (1997), Partitura de la cigarra (1997) y Papiros amorosos (2002), así como los libros de ensayo La ventana oblicua (1974), El taller blanco (1983) y El cuaderno de Blas Coll (1981). Su más reciente poemario, Fábula del escriba (2006), fue publicado en España y México, pero no ha sido reproducido editorialmente en Venezuela, como tampoco sus obras completas.

Montejo fue fundador de la revista Azar Rey, cofundador de la revista Poesía, de la Universidad de Carabobo (UC), casa de estudios que, al igual que la Universidad de los Andes (ULA), le confirieron el doctorado honoris causa a este hombre de letras como un modesto homenaje a su trayectoria literaria.

También fungió como investigador en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) y colaboró de manera cercana con gran cantidad de revistas nacionales y extranjeras, trayectoria que le valió el Premio Nacional de Literatura en el año 1998. En octubre de 2005 obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo, donde pronunció su discurso “Honor, alegría y responsabilidad”, una semblanza de su vida artística.

Quizás su obra logró la mayor trascendencia fuera de las fronteras venezolanas con la mención que de un poema suyo hace el actor Sean Penn en la película 21 gramos, del director mexicano Alejandro González Iñárritu: “La tierra giró para acercarnos / giró sobre sí misma y en nosotros / hasta juntarnos por fin en este sueño”, fue el extracto de los versos que dieron la vuelta al mundo a través de la pantalla grande.

Montejo recibió importantes galardones por su obra literaria y sirvió en el campo diplomático como embajador en Lisboa durante varios años, tiempo en que se convirtió en especialista de la obra de Fernando Pessoa.

Justamente de Pessoa tomó la afición por los heterónimos, y con el de Eduardo Polo publicó el poemario para niños Chamario (2004), editado por Ekaré e ilustrado por Arnal Ballester. Esa “poesía para chamos”, y de allí el título, se caracteriza por la ruptura con las convenciones, como por ejemplo la rima, que respeta y destruye al mismo tiempo: “Un niño tonto y retonto / sobre un gran árbol se montó. / Con su pelo largo y rubio / hasta la copa se subió”; el juego con las palabras: “La bici sigue la cleta / por una ave siempre nida / y una trom suena su peta... / ¡Qué canción tan perseguida!”.

Recientemente, Montejo también mostró su preocupación por la situación de la literatura en el país, en el marco de la Revolución Bolivariana. A pocos días del incidente entre el presidente Hugo Chávez y el Rey de España, el escritor declaró que en Venezuela existía una “censura velada” a los medios de comunicación y una “situación poco favorable para los intelectuales”. Denunció que Chávez impulsaba la “literatura propagandística” y que “ha retirado su apoyo a todas las editoriales que no comulgan” con sus ideas.

jueves, 5 de junio de 2008

Calecho en la tetería


- ¿Hoy no tardaremos mucho en irnos, verdad?
- No, vamos a cenar y volvemos, que mañana tengo examen pronto.

* * *

Eso iba a ser así, estaba segura de ello, pero el postre se alargó muchas horas. Al principio fue una conversación extraña de aerodinámica con Santiago, el argento-camarero, pero más adelante María se sentó junto a mí y de forma natural la conversación fue dispersándose. Ella y yo hablamos de sentimientos, del pasado, de la vida, de los hijos y de nosotras mientras que ellos ocupaban temas como el cine, las armas y... seguro que algo más. Ambos temas eran interesantes, pero yo necesitaba identificarme con el tema de mujeres.

Quiero momentos donde demostrar de nuevo el cariño que le tengo a mucha gente, no quiero seguir encerrada en mí misma, o insegura; echo de menos a mi madre, a mi querida madre. Ayer noche me di cuenta cuántas cosas he aprendido de ella, cuán unidas estamos y lo importante que es ella para mí: lo más importante.

Parece una tontería pero pensar que las cosas no volverán a ser como antes hace que se me forme un nudo en la garganta y me entren ganas de llorar. Quizá sea egoísta, porque ahora nuestras vidas han dado un cambio radical y sé que ella es más feliz que antes, pero a veces me apena no irme a la cama con ella como hacíamos, reñir por lo desordenada que soy o salir por ahí a cenar, hablar siempre de todo en cualquier lado, cantar Fito de camino a Villablino a grito y reír por cualquier tontería.

También quiero que vuelva mi Sis, pero esta vez para quedarse. Con miaus incluidos.

Ay, qué noche de palabras...

Para entretenerse en clase

A mí más que los movimientos del tio me encanta el boli. ¿Alguien sabe dónde conseguir uno así? Bueno, y si depaso viene con destreza ++... por mí encantà =D (entrada sosa, estoy de exámenes... no se me puede pedir mucho más)

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martes, 3 de junio de 2008