miércoles, 11 de abril de 2007
martes, 10 de abril de 2007
El tiempo decide...
Ya no sé qué pensar. Parece que el día de aclarar las cosas no va a llegar nunca. Hacia alante o hacia atrás, pero no en medio, sin moverme. Los músculos se me empezaban a atrofiar y me he dado cuenta que tengo un enorme tapón mental. Pensar cuesta cuando cada cosa que ves es una cuestión, una crítica negativa para dejar que nada ni nadie se vuelva a acercar. Estoy dañada, pero ahora se me presenta una oportunidad para desperezarme y seguir mi camino, hacia... eso está por ver.
El jueves torrà con los amigos. La euforia de volver a salir con gente hace que sea quizá... demasiado extrovertida. Conocer a gente y que no salga corriendo es un verdadero alivio, hasta me he sorprendido de no haberme perdido entre la marea friki, cuando fui alejándome de esas cosas. Nada ha cambiado ahí dentro, ahora sólo tengo que dar el paso hacia adelante.
¿Quiero realmente? Sí, claro que sí... quiero volver a construir mi vida, independientemente de si las cosas se arreglan o no, porque si lo hacen será un gran alivio, pero si no es así... paso de volver a caer, a quedarme parada e impotente.
Es un hecho que quiero a Oni, pero también es cierto que él no sabe lo que siente, ni cómo quiere acabar conmigo. Por tanto... qué importa lo que yo desee o deje de desear.
El jueves torrà con los amigos. La euforia de volver a salir con gente hace que sea quizá... demasiado extrovertida. Conocer a gente y que no salga corriendo es un verdadero alivio, hasta me he sorprendido de no haberme perdido entre la marea friki, cuando fui alejándome de esas cosas. Nada ha cambiado ahí dentro, ahora sólo tengo que dar el paso hacia adelante.
¿Quiero realmente? Sí, claro que sí... quiero volver a construir mi vida, independientemente de si las cosas se arreglan o no, porque si lo hacen será un gran alivio, pero si no es así... paso de volver a caer, a quedarme parada e impotente.
Es un hecho que quiero a Oni, pero también es cierto que él no sabe lo que siente, ni cómo quiere acabar conmigo. Por tanto... qué importa lo que yo desee o deje de desear.
lunes, 9 de abril de 2007
Melancholy
Sólo quiero sentir que unos brazos me arropan. Quiero caricias, besos y mimos.
¿¡Es tanto pedir!?
¿¡Es tanto pedir!?
domingo, 8 de abril de 2007
.
Le extraño tanto que se me quitan hasta las fuerzas para respirar. Tengo un enorme miedo a que llegue mañana y nos volvamos a ver. Tengo un enorme miedo a que prefiera quedarse tal cual está. Si tengo claro algo es que quiero seguir con él, y por ello voy a luchar. Pero creo que necesita tiempo... Ojalá no para olvidarme.
sábado, 7 de abril de 2007
Pip, pip, piiiip...!!
Conexión fallida.
Las palabras se vuelven vacías, y en medio de una conversación me encuentro pensando que no entiendo absolutamente nada de lo que está diciendo, ni su contenido, ni su significado... ni su finalidad. No disfruto con la compañía, ya no tengo chácharas animadas, interesantes. Todo se resume a un interrogatorio cordial a través de la barra de un fast food, o sucedáneo.
Conectando...
Deseando despertar de mi letargo, abrir el intelecto y encontrar respuesta. Resucitar, quitarle la anestesia a mi corazón y sentir calor.
Error.
Parece que aún no ha llegado el momento.
Las palabras se vuelven vacías, y en medio de una conversación me encuentro pensando que no entiendo absolutamente nada de lo que está diciendo, ni su contenido, ni su significado... ni su finalidad. No disfruto con la compañía, ya no tengo chácharas animadas, interesantes. Todo se resume a un interrogatorio cordial a través de la barra de un fast food, o sucedáneo.
Conectando...
Deseando despertar de mi letargo, abrir el intelecto y encontrar respuesta. Resucitar, quitarle la anestesia a mi corazón y sentir calor.
Error.
Parece que aún no ha llegado el momento.
viernes, 6 de abril de 2007
¿Has oido hablar de los duendes?

Una vez conocí un duende. Él me contó que ellos se dedican a robar cosas valiosas y reemplazarlas por cualquiera otra. No está en su naturaleza ser buenos ni malos, simplemente son caprichosos y olvidadizos. Hacen las cosas así, porque sí.
Creo que uno de esos pequeños y juguetones seres vino a verme, sustituyendo las pocas fuerzas que me quedaban por paciencia. ¿Y para qué necesitaba la paciencia? Ahora lo entiendo.
Para superar esta...última prueba me es imprescindible su presencia, para poder llegar al malo final y, con suerte, vencerlo y quedarme con el mejor premio: con Él. Por mucho que pueda intentarlo, es lo único que deseo en estos momentos, y ni siquiera puedo hablar con él, por el maldito pause.
Por desgracia dejé marchar a ese duende que capturé. Se fue murmurando por lo bajo palabras ininteligibles, con sus andares patizambos y el pelo alborotado. Si pudiera retenerlo, le haría devolver algo que estoy segura que le robó.
Sí, a Él. Estoy segura que le robaron el corazón. Y es un misterio qué le dejaron a cambio...
jueves, 5 de abril de 2007
En pausa
Me arrepentí de mi decisión al dejarlo, y al día siguiente le propuse otra cosa. Ahora más que volverme a arrepentir, tengo miedo porque le guste el "stand by" y prefiera que las cosas sigan así. Pero tampoco voy a atosigar, ni a ser yo quien de el primer paso para saber de él después de haber sido yo la que lo dijo. Y tampoco quiero parecer pesada de nuevo. Él tiene que aclararse y yo sé que no voy a poder olvidarle. Me vuelvo gris y fría al no saber de él, le echo de menos tanto que ese dolorcillo en el corazón no ha parado desde después de decírselo.
Algo que me asombra es que haya aceptado. Que haya preferido seguir conmigo pero dándonos un tiempo (de verdad, sin saber nada el uno del otro) que el corte tajante del día anterior. Si no siente que me ama, no entiendo por qué sigue dándome esperanzas. Yo puedo ser una pesada, pero cuando no hay sentimiento... ¿de qué sirve alargar el sufrimiento?
No lo sé, de verdad no entiendo. Si siguiera esa rama en mi pensamiento acabaría con un positivismo espléndido. Pero ahí sigue esa mierda, esa duda que aún no ha sido capaz de expresarme, aunque parezca que poco a poco vaya abriéndose.
Ya veremos.
Algo que me asombra es que haya aceptado. Que haya preferido seguir conmigo pero dándonos un tiempo (de verdad, sin saber nada el uno del otro) que el corte tajante del día anterior. Si no siente que me ama, no entiendo por qué sigue dándome esperanzas. Yo puedo ser una pesada, pero cuando no hay sentimiento... ¿de qué sirve alargar el sufrimiento?
No lo sé, de verdad no entiendo. Si siguiera esa rama en mi pensamiento acabaría con un positivismo espléndido. Pero ahí sigue esa mierda, esa duda que aún no ha sido capaz de expresarme, aunque parezca que poco a poco vaya abriéndose.
Ya veremos.
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